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Caída del cabello y calvicie: tipos, causas y cuándo acudir al dermatólogo

Por Equipe Editorial GuiaDeSaudeActualizado el 01 de junio de 202618 min de lectura
Hombre adulto observando su cuero cabelludo en el espejo del baño, con luz natural
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La caída del cabello es una de las preocupaciones de salud y de autoimagen más comunes, y afecta tanto a hombres como a mujeres. Encontrar cabellos en la almohada, en el desagüe de la ducha o en el peine asusta, pero lo primero que conviene saber es que perder cabello todos los días forma parte del funcionamiento normal del cuerpo. Lo que separa una caída natural de una caída que merece investigación no es el simple hecho de ver cabellos cayendo, sino la cantidad, el patrón y lo que ocurre alrededor. Entender esa diferencia es lo que ayuda a saber cuándo estar tranquilo y cuándo acudir a un dermatólogo.

Esta guía se construyó para ser una referencia completa sobre la caída del cabello y la calvicie. Vas a entender cuánta caída se considera normal, cómo funciona el ciclo del cabello, cuáles son los principales tipos de caída y calvicie, por qué ocurren, cuál es la diferencia entre una caída temporal y una definitiva, cómo se diagnostica el problema, qué enfoques de cuidado existen y cuándo vale la pena pedir una consulta. Todo ello con base en fuentes oficiales como MedlinePlus (de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos), el NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido), la Academia Americana de Dermatología (AAD) y los Manuales MSD.

Qué es la calvicie y la caída del cabello

Calvicie es el término popular para la pérdida de cabello que deja zonas del cuero cabelludo más ralas o descubiertas. En el lenguaje médico se habla de alopecia, palabra que designa la caída o la ausencia de pelo en una región donde normalmente existe. La caída del cabello, a su vez, es un término más amplio, que va desde la pérdida natural de cabellos del día a día hasta procesos en los que el cabello realmente deja de crecer.

Existe una distinción importante, explicada por la Academia Americana de Dermatología, entre dos fenómenos que mucha gente confunde. Uno es la pérdida de cabellos que forma parte de la renovación natural del cabello, en la que los cabellos caen pero siguen siendo sustituidos por otros nuevos. El otro es la caída en la que algo interrumpe el crecimiento del cabello, y este solo vuelve a nacer si se resuelve la causa de fondo. Saber en cuál de estos escenarios estás es lo que lo cambia todo, y por eso detallaremos cada uno a lo largo del texto.

Cuánta caída es normal

Esta es quizá la duda más frecuente, y la respuesta es tranquilizadora. Según el NHS y la Academia Americana de Dermatología, es normal perder entre 50 y 100 cabellos por día. MedlinePlus usa una cifra cercana y afirma que perder hasta cerca de 100 cabellos del cuero cabelludo por día es normal, y que en la mayoría de las personas esos cabellos vuelven a crecer. Los Manuales MSD ofrecen el mismo rango: cerca de 50 a 100 cabellos del cuero cabelludo llegan al final de la fase de reposo cada día y caen.

Estas cifras pueden parecer altas, pero tienen sentido cuando recordamos que el cuero cabelludo tiene decenas de miles de cabellos. La pérdida diaria dentro de ese rango suele pasar desapercibida y no causa zonas visibles sin cabello. La señal de alerta no es ver algunos cabellos cayendo, sino notar un cambio claro respecto a tu patrón habitual: muchos más cabellos de lo normal, zonas que se vuelven ralas o calvas que aparecen.

Cómo funciona el ciclo del cabello

Para entender la caída, es útil conocer el ciclo de vida de un cabello. Según los Manuales MSD, cada cabello pasa por un ciclo que tiene una larga fase de crecimiento, seguida de una breve fase de transición y luego de una corta fase de reposo. En el cuero cabelludo, la fase de crecimiento dura de 2 a 6 años. Al final de la fase de reposo, el cabello se suelta y cae, dejando espacio para que un nuevo cabello crezca en el mismo folículo.

El punto interesante es que cada cabello está en una etapa diferente del ciclo. Mientras la mayoría de los cabellos está creciendo, una parte menor está en reposo y a punto de caer. Por eso la caída diaria es constante y repartida, y no ocurre toda de una vez. Cuando algo desregula este ciclo, haciendo que una mayor cantidad de cabellos entre en reposo al mismo tiempo, o impidiendo que crezcan nuevos cabellos, surgen las caídas más perceptibles.

Hombre observando el afinamiento de la línea del cabello en el espejo del baño
Notar el afinamiento o el retroceso de la línea del cabello es una de las primeras señales que llevan a las personas a buscar una evaluación.

Los principales tipos de caída y calvicie

La caída del cabello no es una sola cosa. Reúne situaciones muy diferentes, con causas y evoluciones distintas. Conocer los principales tipos ayuda a entender lo que puede estar ocurriendo y a conversar mejor con el dermatólogo.

Alopecia androgenética (calvicie de patrón masculino y femenino)

Es la forma más común de caída del cabello. La Academia Americana de Dermatología afirma de forma directa que la caída del cabello hereditaria, llamada alopecia androgenética, es la causa más común de caída en el mundo, y que afecta tanto a hombres como a mujeres. Ocurre cuando genes heredados hacen que los folículos se encojan poco a poco, pasando a producir cabellos cada vez más finos, hasta que dejan de producir.

El patrón de pérdida suele ser diferente entre los sexos. En los hombres, según la AAD, suele comenzar por las entradas en las sienes y por el afinamiento en la parte superior de la cabeza, la llamada coronilla, formando el conocido patrón de calvicie masculina. En las mujeres, la tendencia es un afinamiento más difuso, con la raya del cabello cada vez más ancha y el cuero cabelludo más visible, sin formar necesariamente zonas totalmente sin cabello. La edad de inicio varía mucho, y puede comenzar en la juventud o más tarde en la vida. El NHS clasifica la calvicie de patrón masculino y femenino como una caída en general permanente.

Efluvio telógeno (caída temporal aumentada)

El efluvio telógeno es una caída aumentada, pero temporal, del cabello. La Academia Americana de Dermatología explica que aparece cuando un desencadenante empuja una mayor cantidad de cabellos a la fase de reposo al mismo tiempo, y esos cabellos caen algunos meses después. Entre los desencadenantes citados están la pérdida de peso importante, el parto, el estrés intenso, la fiebre alta, una cirugía y la recuperación de una enfermedad.

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, este tipo de caída se resuelve por sí solo. La AAD señala que, en torno a seis a nueve meses, el cabello tiende a recuperar su densidad habitual, cuando se controla la causa de fondo. Aquí está la diferencia práctica que la Academia destaca: en el efluvio telógeno, el cabello sigue creciendo normalmente, el cuerpo solo suelta una cantidad mayor de lo habitual. En cambio, en la caída en la que algo interrumpe el crecimiento, el cabello solo vuelve a nacer después de tratar la causa.

Alopecia areata

La alopecia areata es una forma de caída en la que el sistema de defensa del cuerpo afecta a los folículos del cabello, citada tanto por MedlinePlus como por la Academia Americana de Dermatología. Suele manifestarse como zonas redondeadas y bien delimitadas, del tamaño de una moneda, en el cuero cabelludo, y puede afectar también a la barba, las cejas y otras áreas con pelo. La evolución es bastante variable: en algunas personas el cabello vuelve a crecer, en otras las zonas persisten o se repiten. Por esa imprevisibilidad y por su impacto emocional, es una situación que merece evaluación especializada.

Otras causas de caída

Además de estos tres grandes grupos, la Academia Americana de Dermatología enumera una serie de otras causas de caída del cabello, entre ellas la caída tras el tratamiento del cáncer, la tracción por peinados muy apretados (alopecia por tracción), infecciones en el cuero cabelludo, efectos de ciertos medicamentos, enfermedades de la tiroides, desequilibrios hormonales como el síndrome de ovario poliquístico, el acto de arrancarse el propio cabello y la falta de ciertos nutrientes. Cada una de estas situaciones tiene un manejo propio, lo que refuerza por qué el diagnóstico correcto es tan importante.

Tabla comparativa de los principales tipos

CaracterísticaAlopecia androgenéticaEfluvio telógenoAlopecia areata
Qué esCaída hereditaria, ligada a genes y hormonasCaída aumentada y temporalCaída en la que la defensa del cuerpo afecta a los folículos
PatrónEntradas y coronilla en los hombres, afinamiento difuso en las mujeresCaída difusa por todo el cuero cabelludoZonas redondeadas y bien delimitadas
InicioGradual, a lo largo de los añosAlgunos meses después de un desencadenantePuede ser rápido, con zonas que aparecen
Suele serEn general permanente, según el NHSEn general temporal, recupera en mesesVariable, impredecible
Desencadenante típicoPredisposición genética y hormonasParto, cirugía, fiebre, estrés, pérdida de pesoNo del todo esclarecido
Qué hacerEvaluación del dermatólogoTratar la causa y esperar la recuperaciónEvaluación especializada

Causas y factores de riesgo

Reuniendo la información de las fuentes oficiales, la caída del cabello puede tener origen en varios factores, que a veces se combinan. Conocer esta lista ayuda a entender que el problema rara vez tiene una sola explicación.

  • Herencia y edad. La causa más común de caída en el mundo es la alopecia androgenética, ligada a genes heredados. Tanto MedlinePlus como la AAD destacan que muchos hombres, y algunas mujeres, pierden cabello con el paso de los años.
  • Hormonas. Los cambios hormonales influyen en el cabello. La AAD cita los desequilibrios hormonales, como el síndrome de ovario poliquístico, entre las causas de caída, y el período tras el parto es un desencadenante clásico de efluvio telógeno. En la salud de la mujer, las oscilaciones hormonales del ciclo también explican cuadros como el síndrome premenstrual.
  • Estrés físico y emocional. El estrés intenso, las cirugías, la fiebre alta y la recuperación de enfermedades pueden desencadenar el efluvio telógeno. MedlinePlus cita el estrés psicológico entre las causas de caída.
  • Enfermedades. Los problemas de tiroides, la diabetes y las enfermedades autoinmunes, como el lupus, están entre las condiciones que pueden provocar caída, según MedlinePlus y la AAD. Las infecciones en el cuero cabelludo también entran en esta lista.
  • Medicamentos y tratamientos. Ciertos medicamentos pueden tener la caída como efecto, y la quimioterapia para el tratamiento del cáncer es una causa bien conocida, citada por ambas fuentes.
  • Nutrición. La AAD enumera la falta de proteína, hierro, zinc y biotina entre las posibles causas, y el NHS menciona la deficiencia de hierro. MedlinePlus señala la mala nutrición y la dieta pobre en proteína. Conviene recordar que ningún nutriente debe reponerse por cuenta propia: incluso con la vitamina D, por ejemplo, la decisión de investigar o suplementar es del profesional.
  • Cuidados y peinados. Los tratamientos químicos repetidos, el calor excesivo y los peinados muy apretados, que tiran del cabello de forma constante, pueden dañar el cabello y llevar a la caída por tracción.

Diferencia entre caída temporal y definitiva

Esta es una de las distinciones más útiles de todo el tema. Algunas caídas son temporales y reversibles, mientras que otras tienden a ser permanentes.

Las caídas temporales están ligadas, en general, a un desencadenante identificable, como una enfermedad, una cirugía, el parto, la pérdida de peso importante, el estrés intenso o la deficiencia de hierro. El ejemplo clásico es el efluvio telógeno, en el que el cabello suele recuperar su densidad después de resolver la causa. En estos casos el cabello sigue siendo capaz de crecer, solo cayó en mayor cantidad durante un período.

La calvicie de patrón masculino y femenino, según el NHS, suele ser permanente, porque los folículos se van encogiendo de forma progresiva. Conviene recordar que estos patrones pueden coexistir: una persona con predisposición genética también puede pasar por un episodio de efluvio telógeno después de un evento estresante. Por eso, más que intentar adivinar en casa, el camino más seguro es la evaluación de un dermatólogo, que puede diferenciar los escenarios.

Mitos y verdades sobre la caída del cabello

"Usar gorra causa calvicie." Mito. La causa más común de calvicie es hereditaria, ligada a genes y hormonas, no al uso de gorra o sombrero. Lo que puede contribuir a la caída por tracción son los peinados muy apretados que tiran del cabello durante largos períodos, una situación distinta del uso común de un accesorio.

"Lavarse el cabello con frecuencia hace que se caiga más." Mito. Los cabellos que aparecen en el desagüe durante el lavado suelen formar parte de la caída natural del día. La AAD explica que ver cabellos cayendo en la ducha suele ser parte del recambio normal del cabello, y no consecuencia del acto de lavar.

"Cortar el cabello hace que nazca más fuerte." Mito. El corte actúa sobre el cabello que ya está fuera del cuero cabelludo y no cambia el folículo, que es donde el cabello crece. Cortar puede mejorar la apariencia, pero no altera la densidad ni la velocidad de crecimiento.

"La calvicie viene solo de la madre (o solo del padre)." Mito simplista. La alopecia androgenética tiene un componente hereditario, pero no viene de un único lado de la familia de forma exclusiva. La herencia es más compleja de lo que sugiere esa idea popular.

"El estrés puede aumentar la caída." Verdad. El estrés intenso es un desencadenante reconocido del efluvio telógeno, citado por la AAD, y el estrés psicológico aparece entre las causas enumeradas por MedlinePlus.

"Existe un producto que garantiza recuperar todo el cabello." Mito, y atención. El NHS afirma de forma directa que ningún tratamiento es 100% eficaz. Desconfía de cualquier promesa de garantía.

Dermatólogo examinando el cuero cabelludo de un paciente con un dermatoscopio
El dermatólogo evalúa el cuero cabelludo y la historia clínica para identificar el tipo de caída y orientar el cuidado.

Cómo se hace el diagnóstico

No existe un único examen que cierre el diagnóstico de toda caída del cabello. La evaluación comienza con la consulta al dermatólogo, que suele preguntar desde hace cuánto comenzó la caída, cómo ha evolucionado, cuál es el patrón (difuso o en zonas), si hay casos de calvicie en la familia, qué medicamentos tomas, cómo va la alimentación y si hubo eventos recientes, como enfermedades, cirugías, parto o pérdida de peso. Este historial, por sí solo, ya orienta buena parte del razonamiento.

El profesional también examina el cuero cabelludo y los cabellos, observando el patrón de enrarecimiento, la presencia de zonas sin cabello y el aspecto de la piel. En algunas situaciones, puede solicitar análisis de sangre, como un hemograma, por ejemplo para investigar la tiroides, la deficiencia de hierro u otras condiciones, según la sospecha. La decisión sobre qué exámenes solicitar, y si son necesarios, corresponde al profesional que evalúa cada caso, que sabe interpretar cada resultado en su contexto, igual que ocurre con otros parámetros del laboratorio como la fosfatasa alcalina baja. Como recuerda la AAD, el dermatólogo es quien puede distinguir entre una caída temporal y una caída en la que el crecimiento se interrumpió, y esa diferencia cambia por completo la conducta.

Enfoques de tratamiento y cuidado

El tratamiento de la caída del cabello depende por completo de la causa y del tipo, y debe ser definido por un médico. No existe una receta única que sirva para todos, y cualquier enfoque necesita ser individualizado. En términos generales, las fuentes oficiales señalan algunos caminos.

En muchos casos, según MedlinePlus, tratar la causa de fondo ya corrige el problema. Cuando la caída es provocada por una enfermedad de la tiroides, por la deficiencia de un nutriente, por un medicamento o por un período de estrés, controlar esa causa suele permitir que el cabello se recupere, como ocurre en el efluvio telógeno. En estos escenarios, el foco del médico es identificar y tratar lo que está detrás.

Para la calvicie de patrón hereditario, existen opciones específicas. El NHS menciona que la finasterida y el minoxidil están entre los principales tratamientos para la calvicie de patrón masculino, y cita además procedimientos como el trasplante capilar, junto a recursos como las pelucas y, en algunos casos, inyecciones de corticoide para ciertos tipos de caída. Es fundamental entender que la elección de cualquier tratamiento, incluida la indicación, la forma de uso y el seguimiento, es responsabilidad del médico. Esta guía no recomienda dosis ni productos.

Un punto que merece destaque, por la propia honestidad de la fuente: el NHS afirma que ningún tratamiento es 100% eficaz. Es decir, ningún enfoque garantiza recuperar todo el cabello. Esta información es importante para crear expectativas realistas y para protegerte de promesas exageradas. Los suplementos, las fórmulas y los productos vendidos con la promesa de hacer volver el cabello deben verse con mucha cautela, y nada debe iniciarse sin orientación profesional.

Qué ayuda en el cuidado del día a día

Mientras se investiga y se trata la causa, algunos cuidados generales ayudan a preservar los cabellos que tienes, sin prometer hacer nacer cabello donde dejó de crecer. Forman parte del mismo cuidado integral de la salud hábitos como una buena hidratación y un descanso adecuado.

  • Trata el cabello con delicadeza. Evita los peinados muy apretados que tiran del cabello durante largos períodos, ya que la tracción repetida es una causa de caída citada por la AAD.
  • Cuidado con el exceso de calor y química. Los tratamientos químicos repetidos y el uso intenso de calor pueden dañar y debilitar el cabello.
  • Mantén una alimentación equilibrada. Como la falta de proteína, hierro, zinc y biotina aparece entre las posibles causas de caída, una alimentación variada y adecuada ayuda. Fuentes de proteína vegetal como los cacahuetes o frutas con minerales como los higos secos pueden sumar a una dieta variada. Esto no significa tomar suplementos por cuenta propia, que solo deben usarse con orientación.
  • Controla el estrés cuando sea posible. Como el estrés intenso es un desencadenante del efluvio telógeno, las técnicas de relajación, un buen descanso (incluido el cuidado del sueño cuando aparece insomnio) y la actividad física forman parte del cuidado general de la salud.
  • No recurras a fórmulas milagrosas. El NHS orienta acudir a un profesional en lugar de recurrir primero a clínicas comerciales, y recuerda que ningún tratamiento es 100% eficaz.

La mayoría de las caídas del cabello no representa un riesgo para la salud, pero existen situaciones en las que vale la pena pedir una consulta sin dejarlo para después. El NHS orienta acudir a un profesional si estás preocupado por tu caída, en lugar de recurrir primero a clínicas comerciales. Reuniendo las orientaciones de las fuentes, conviene buscar evaluación cuando:

  • La caída cambia de forma clara respecto a tu patrón habitual, con muchos más cabellos cayendo de lo normal.
  • Aparecen zonas redondeadas y bien delimitadas sin cabello en el cuero cabelludo, la barba o las cejas.
  • La caída viene acompañada de otros síntomas, como picazón, dolor, descamación o enrojecimiento en el cuero cabelludo.
  • La pérdida comienza poco después de iniciar un nuevo medicamento.
  • La caída te está molestando, afectando tu autoestima o tu calidad de vida.
  • El cabello se cae en mechones o de forma muy rápida.

El dermatólogo es el profesional indicado para investigar la causa, diferenciar los tipos de caída y orientar el cuidado adecuado para tu caso. Cuanto antes se identifique la causa, antes se puede actuar sobre ella, sobre todo en las caídas reversibles.

Resumen: qué llevarte de esta guía

Perder entre 50 y 100 cabellos por día es normal y forma parte del ciclo natural del cabello, en el que cada cabello pasa por fases de crecimiento, transición y reposo. La señal que merece atención no es ver cabellos cayendo, sino un cambio claro en tu patrón habitual o la aparición de zonas sin cabello. La causa más común de calvicie es la alopecia androgenética, hereditaria y en general permanente, mientras que el efluvio telógeno es una caída temporal ligada a desencadenantes como el parto, la cirugía, la fiebre, el estrés y la pérdida de peso, que suele recuperarse. La alopecia areata, en la que la defensa del cuerpo afecta a los folículos, y otras causas, como las enfermedades de la tiroides y las deficiencias nutricionales, completan el cuadro. El diagnóstico correcto, hecho por un dermatólogo, es lo que define el camino, porque el tratamiento depende de la causa. Conviene guardar dos mensajes centrales: ningún tratamiento es 100% eficaz, según el NHS, así que desconfía de las promesas de recuperación total, y buscar orientación profesional, en lugar de fórmulas sin seguimiento, es el paso más seguro para cuidar tu cabello.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos cabellos es normal perder por día?

Se considera normal perder entre 50 y 100 cabellos por día, según el NHS y la Academia Americana de Dermatología. MedlinePlus cita hasta cerca de 100 cabellos por día. En la mayoría de las personas esos cabellos vuelven a crecer, porque la caída forma parte del ciclo natural del cabello. Lo que merece atención es un cambio claro respecto a tu patrón habitual.

¿La calvicie masculina tiene causa hereditaria?

La mayoría de las veces, sí. La Academia Americana de Dermatología describe la caída del cabello hereditaria, llamada alopecia androgenética, como la causa más común de caída en el mundo, tanto en hombres como en mujeres. Ocurre cuando genes heredados hacen que los folículos se encojan poco a poco y dejen de producir cabello.

¿Cuál es la diferencia entre caída temporal y calvicie definitiva?

Algunos tipos de caída son temporales, como el efluvio telógeno, que suele resolverse cuando se controla la causa de fondo. La calvicie de patrón masculino y femenino, según el NHS, suele ser permanente. La mejor forma de saber en qué situación estás es la evaluación de un dermatólogo, porque los patrones pueden mezclarse.

¿Qué es el efluvio telógeno?

Es una caída aumentada y temporal del cabello, descrita por la Academia Americana de Dermatología. Suele aparecer algunos meses después de un desencadenante, como una cirugía, fiebre alta, parto, pérdida de peso importante, estrés intenso o una enfermedad. En la mayoría de los casos el cabello recupera su densidad habitual a lo largo de unos meses, cuando se resuelve el desencadenante.

¿Qué es la alopecia areata?

Es una forma de caída del cabello en la que el sistema de defensa del cuerpo afecta a los folículos, citada por MedlinePlus y por la Academia Americana de Dermatología. Suele manifestarse como zonas redondeadas y bien delimitadas en el cuero cabelludo, y puede afectar también a la barba y a otras áreas. La evolución varía mucho de una persona a otra y debe ser evaluada por un dermatólogo.

¿El estrés puede causar caída del cabello?

Puede, sobre todo en forma de efluvio telógeno. La Academia Americana de Dermatología incluye el estrés intenso, junto a eventos como el parto, la enfermedad y la cirugía, entre los desencadenantes de la caída aumentada y temporal. MedlinePlus también cita el estrés psicológico entre las causas de caída. En general, esa caída suele mejorar cuando se controla la situación.

¿La falta de vitaminas o de hierro causa caída del cabello?

En algunas situaciones, sí. La Academia Americana de Dermatología incluye la falta de proteína, hierro, zinc y biotina entre las posibles causas de caída, y el NHS cita la deficiencia de hierro. Esto no significa que tomar suplementos por cuenta propia vaya a resolverlo. La investigación y la decisión de reponer cualquier nutriente deben partir de un profesional.

¿Usar gorra causa calvicie?

No hay base para esa idea. La causa más común de calvicie es hereditaria, ligada a genes y hormonas, y no al uso de gorra o sombrero. Lo que puede contribuir a algunos tipos de caída es la tracción repetida, como peinados muy apretados que tiran del cabello durante largos períodos, una situación distinta del uso común de una gorra.

¿Lavarse el cabello todos los días hace que se caiga más?

Los cabellos que se ven en el desagüe durante el lavado suelen formar parte de la caída natural del día y no se deben al acto de lavar. La Academia Americana de Dermatología explica que ver cabellos cayendo en la ducha suele ser parte del recambio normal del cabello. Lo que puede dañar el cabello son prácticas agresivas, como tratamientos químicos repetidos y calor excesivo.

¿Existe cura o tratamiento que garantice recuperar todo el cabello?

No existe una promesa seria de recuperar todo el cabello. El NHS afirma de forma directa que ningún tratamiento es 100% eficaz. Lo que existen son enfoques, definidos por un médico según la causa y el tipo de caída. Por eso, desconfía de cualquier producto o fórmula que prometa garantizar resultados, y consulta con un dermatólogo antes de iniciar cualquier tratamiento.

¿Cuándo debo acudir a un dermatólogo por la caída?

Conviene buscar evaluación cuando la caída cambia respecto a tu patrón habitual, cuando aparecen zonas sin cabello en el cuero cabelludo, cuando la caída viene con otros síntomas, cuando surge tras iniciar un medicamento o cuando te está molestando. El NHS orienta acudir a un profesional si estás preocupado por la caída, en lugar de recurrir primero a clínicas comerciales.

¿La calvicie tiene que ver con la edad?

La tiene. Tanto MedlinePlus como la Academia Americana de Dermatología señalan que muchos hombres, y algunas mujeres, pierden cabello con el paso de los años. En la alopecia androgenética, la caída suele acentuarse de forma gradual a lo largo de la vida, y la edad en que empieza varía mucho de una persona a otra.

Referencias bibliográficas
  1. Caída del cabello (MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.)
  2. Hair loss (NHS, Servicio Nacional de Salud del Reino Unido)
  3. Causas de la caída del cabello (American Academy of Dermatology)
  4. Do you have hair loss or hair shedding (American Academy of Dermatology)
  5. Generalidades sobre el crecimiento del cabello (Manuales MSD, versión para el público)
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Equipe Editorial GuiaDeSaude

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