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Vitamina D: para qué sirve, deficiencia, fuentes y exceso

Por Equipe Editorial GuiaDeSaudeActualizado el 01 de junio de 202617 min de lectura
Cápsulas doradas de vitamina D sobre una mesa iluminada por el sol
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La vitamina D es una de las más comentadas de las últimas décadas, y por un buen motivo: tiene un papel central en la forma en que el cuerpo aprovecha el calcio y mantiene los huesos firmes. Al mismo tiempo, es una vitamina distinta de casi todas las demás. La mayoría de las vitaminas proviene solo de la alimentación, pero la vitamina D también puede ser producida por la propia piel a partir de la luz del sol. Por eso suele llamarse la "vitamina del sol". Ocurre que la vida moderna, con muchas horas en ambientes cerrados, ropa que cubre buena parte del cuerpo y protector solar (importante para la salud de la piel), hace que la deficiencia sea común en varias partes del mundo.

Esta guía está pensada para ser una referencia completa y cuidadosa. Entenderás qué es la vitamina D, qué hace en el cuerpo de forma factual, cómo obtenerla del sol y de los alimentos, qué alimentos son fuente, qué es la deficiencia y quién tiene más riesgo, qué signos suelen asociarse a ella, cómo se evalúa mediante un análisis, cómo funciona la suplementación orientada y, sobre todo, por qué preocupa el exceso. Una advertencia desde ya: este contenido es informativo y no sustituye la consulta. La decisión de hacerse un análisis o de suplementar siempre corresponde a tu médico. Toda la información a continuación se basa en fuentes oficiales como MedlinePlus (de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.), el NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido) y los Manuales MSD.

Qué es la vitamina D

La vitamina D es una vitamina liposoluble, es decir, que se disuelve en grasa y puede almacenarse en el organismo. Esta característica importa por dos lados. Por un lado, el cuerpo puede guardar reservas para usar cuando la oferta disminuye, como suele ocurrir en el invierno en países de clima frío. Por otro lado, justamente por quedar almacenada, no se elimina con facilidad cuando hay exceso, y por eso tomar cantidades exageradas puede ser un problema, a diferencia de algunas vitaminas que el cuerpo simplemente descarta por la orina.

Existen dos formas principales de vitamina D. MedlinePlus explica que los suplementos aparecen como vitamina D2 y vitamina D3, y señala que la D3 puede elevar los niveles en sangre de forma más alta y por más tiempo. Ambas formas se usan, pero cuál de ellas y de qué manera es una decisión clínica, no una elección de estante.

Para qué sirve la vitamina D

La función mejor establecida de la vitamina D, y la que aparece en todas las fuentes oficiales, es ayudar al cuerpo a absorber el calcio. MedlinePlus lo resume bien: la vitamina D ayuda al organismo a aprovechar el calcio, mineral esencial para la formación normal de los huesos. Sin suficiente vitamina D, el intestino absorbe menos calcio, y el cuerpo tiende a retirar calcio de los propios huesos para mantener los niveles en la sangre, lo que debilita la estructura ósea con el tiempo. Es por esta vía que la deficiencia se conecta a enfermedades del hueso, como veremos más adelante. En la salud ósea participan también otras señales del laboratorio, como la enzima que se mide en el análisis de la fosfatasa alcalina baja.

El NHS, del Reino Unido, describe el papel de la vitamina D como el de ayudar a regular la cantidad de calcio y de fosfato en el cuerpo, nutrientes necesarios para mantener huesos, dientes y músculos sanos. Es decir, no es solo "fijar calcio", es participar de un equilibrio mineral más amplio.

Además de los huesos, MedlinePlus señala que la vitamina D tiene un papel en el funcionamiento de los músculos, que la necesitan para moverse, de los nervios, que la usan para transmitir mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo, y del sistema inmunitario, que cuenta con ella para combatir bacterias y virus, como los que causan la gripe. Aquí cabe una observación de equilibrio: participar del funcionamiento de un sistema no es lo mismo que prevenir o tratar enfermedades de ese sistema. La vitamina D es parte del funcionamiento saludable del cuerpo, y no un remedio que, por sí solo, evita enfermedades.

Persona al aire libre recibiendo luz solar suave en el rostro y los brazos
Exponer la piel a la luz solar es una de las principales formas en que el cuerpo produce vitamina D, según el NHS.

Cómo obtiene el cuerpo la vitamina D

Existen tres caminos principales, y se complementan.

Exposición al sol

La piel produce vitamina D cuando se expone a la luz solar directa. Ese es el motivo del apodo "vitamina del sol". El detalle es que esa producción depende mucho del ángulo de los rayos solares, y por lo tanto de la época del año y de la latitud. El NHS señala que, en el Reino Unido, la piel logra producir vitamina D principalmente entre finales de marzo y septiembre, y que, en otoño e invierno, la luz del sol no es suficiente para esa producción. En Brasil, con más sol a lo largo del año, la situación es distinta, pero el principio es el mismo: la cantidad producida varía con la estación, el horario, la latitud, el tono de piel y cuánto de la piel está expuesto.

Aquí reside un equilibrio delicado. El sol es una fuente natural de vitamina D, pero el exceso de exposición envejece la piel y aumenta el riesgo de cáncer de piel, como recuerda MedlinePlus. No hay contradicción: la recomendación no es exponerse más para "fabricar vitamina D", sino mantener una exposición equilibrada y segura, siguiendo una orientación, principalmente según tu tono de piel y tus antecedentes.

Alimentación

Pocos alimentos contienen vitamina D de forma natural, y esa es una de las razones por las que la deficiencia es común. Las fuentes alimentarias se describen más adelante, en la tabla.

Suplementación orientada

Cuando el sol y la alimentación no alcanzan, puede indicarse la suplementación, siempre con seguimiento profesional. El NHS llega a sugerir que, en el contexto del Reino Unido, las personas consideren un suplemento diario en otoño e invierno, justamente porque la producción por la piel cae mucho en esas estaciones. Esta es una orientación de salud pública para una realidad específica de clima y latitud, y no una regla automática para todo el mundo. La decisión sobre suplementar debe tener en cuenta tu caso y la evaluación de tu médico.

Mesa con alimentos ricos en vitamina D, como salmón, sardinas, huevos y leche
Los pescados grasos, los huevos y los alimentos fortificados están entre las fuentes alimentarias de vitamina D citadas por las fuentes oficiales.

Fuentes alimentarias de vitamina D

Reuniendo la información de MedlinePlus, de la Enciclopedia Médica de MedlinePlus y del NHS, la tabla siguiente organiza las principales fuentes. Conviene recordar que la cantidad exacta varía según el alimento, la preparación y la fortificación, y que la tabla es informativa.

Tipo de fuenteEjemplosObservaciones
Pescados grasosSalmón, atún, sardinas, caballa, trucha, arenqueEstán entre las fuentes naturales más ricas
VíscerasHígado de resFuente natural concentrada
HuevosYema del huevoLa vitamina está en la yema, no en la clara
LácteosQueso, algunos yoguresParte está naturalmente presente, parte está fortificada
HongosHongos expuestos a luz ultravioletaContienen más vitamina D cuando reciben UV
Alimentos fortificadosAlgunas leches, cereales de desayuno, jugos, bebidas de soja, margarinasLa fortificación varía entre marcas y países

La Enciclopedia Médica de MedlinePlus da un ejemplo concreto de fortificación en Estados Unidos: buena parte de la leche allí está fortificada con cerca de 400 UI por cuarto de galón. En Brasil, la fortificación sigue reglas propias y varía entre productos, por eso conviene leer la etiqueta. Para quien no come pescado ni huevos, los alimentos fortificados ganan peso en la dieta, aunque difícilmente reemplazan por completo el papel del sol y, en algunos casos, de la suplementación orientada. Conviene recordar que cada alimento aporta lo suyo: los cacahuetes y los higos secos, por ejemplo, son fuente de proteína y minerales, pero no de vitamina D.

Qué es la deficiencia de vitamina D

La deficiencia es cuando el cuerpo no tiene suficiente vitamina D para mantener sus funciones, en especial la absorción de calcio. El Manual MSD señala que la causa más común es la combinación de poca exposición al sol con una dieta pobre en la vitamina. También existen causas secundarias, como enfermedades que perjudican la absorción de grasa en el intestino, problemas en el hígado o los riñones (órganos que participan en la activación de la vitamina D) y algunos medicamentos.

Un punto que suele sorprender es que la deficiencia, en las fases iniciales, es silenciosa. La persona puede tener niveles bajos durante bastante tiempo sin notarlo. Es exactamente por eso que la evaluación no se basa en "cómo te sientes", sino en factores de riesgo y, cuando el médico lo juzga necesario, en un análisis de sangre.

Quién tiene más riesgo de deficiencia

Algunas personas merecen atención reforzada. Reuniendo lo que dicen MedlinePlus, el NHS y el Manual MSD, los grupos de mayor riesgo incluyen:

  • Adultos mayores, especialmente por encima de los 70 años, en quienes la piel produce menos vitamina D y que suelen salir menos de casa
  • Personas que pasan mucho tiempo en ambientes cerrados, postradas, o que viven en instituciones de larga estancia
  • Bebés alimentados exclusivamente con leche materna, ya que la leche materna tiene poca vitamina D
  • Personas de piel más oscura, porque la mayor cantidad de melanina reduce la producción de vitamina D por la piel
  • Personas que cubren buena parte del cuerpo al salir, por hábito o por protección
  • Personas con enfermedades que dificultan la absorción de grasa, como la enfermedad de Crohn, la celiaquía y la colitis ulcerosa
  • Personas con obesidad o que se sometieron a una cirugía de reducción del estómago (como el bypass gástrico)

Pertenecer a uno de estos grupos no significa, por sí solo, que tengas deficiencia. Significa que tiene sentido conversar sobre el tema con tu médico, que decidirá si hay indicación de investigar.

Síntomas que suelen asociarse a la deficiencia

Esta sección pide cautela, porque los síntomas aislados no confirman un diagnóstico, y los signos de abajo pueden tener muchas otras causas. Aun así, es útil saber qué asocian las fuentes a la falta de la vitamina, siempre como información, nunca como autodiagnóstico.

En adultos, cuando la deficiencia es prolongada y suficiente para debilitar el hueso, el Manual MSD describe un cuadro llamado osteomalacia, que puede cursar con dolores óseos, dolores y debilidad muscular y mayor riesgo de fracturas, porque los huesos quedan menos mineralizados. En niños, la deficiencia grave se vincula al raquitismo, en el que el hueso en formación no mineraliza bien, lo que lleva a alteraciones del crecimiento, huesos más blandos y, en casos más serios, deformidades. La Enciclopedia Médica de MedlinePlus también conecta la deficiencia con la osteoporosis y el raquitismo, por el mismo mecanismo de calcio y hueso.

El mensaje práctico es doble. Primero: muchos de esos síntomas, como cansancio, dolores difusos y debilidad, son inespecíficos y pueden venir de innumerables causas (algo parecido ocurre con otros déficits nutricionales que se investigan, por ejemplo, en la caída del cabello), así que no se puede "concluir" que son vitamina D baja. Segundo: si síntomas así persisten, el camino correcto es buscar evaluación, y no empezar a tomar un suplemento por cuenta propia intentando adivinar.

Cómo se evalúa la vitamina D

No se descubre el nivel de vitamina D por los síntomas, sino por un análisis de sangre específico, distinto de otros más generales como el hemograma. El Manual MSD y otras fuentes explican que el análisis mide la 25-hidroxivitamina D, escrita de forma abreviada como 25(OH)D, que es la forma circulante usada para estimar las reservas del cuerpo. El resultado lo interpreta el médico, que considera la edad, los factores de riesgo, los síntomas y el contexto general antes de sacar conclusiones. En algunos casos de sospecha de raquitismo u osteomalacia, pruebas de imagen como la radiografía pueden mostrar alteraciones características en el hueso.

Dos puntos importantes. Primero: la indicación del análisis parte del profesional. Pedir el análisis por cuenta propia, sin contexto, puede generar interpretaciones equivocadas, porque los valores de referencia y lo que se considera adecuado pueden variar según la fuente y la situación clínica. Segundo: un único resultado es una fotografía de un momento, y la conducta depende del conjunto, no de un número aislado.

Suplementación: lo que se sabe, con cautela

La suplementación de vitamina D solo tiene sentido dentro de un plan definido por un profesional de la salud. Esta guía, por principio y por responsabilidad, no recomienda dosis ni posología: esa es tarea del médico, que ajusta todo a tu caso, a tu edad, a tus análisis y a tus antecedentes.

Lo que se puede decir de forma factual es lo siguiente. Las autoridades publican valores de referencia de ingesta que sirven como información general, no como prescripción individual. MedlinePlus cita ingestas diarias de referencia que varían con la edad, en torno a 400 UI para bebés, 600 UI para la mayoría de niños y adultos, incluidas embarazadas y mujeres en lactancia, y 800 UI a partir de los 71 años. El NHS, en el Reino Unido, trabaja con la referencia de 10 microgramos al día para niños mayores de 1 año y adultos, y recuerda que 10 microgramos equivalen a 400 UI. Observa que estos son valores de referencia de ingesta para la población, divulgados por las autoridades como información, y no una orientación para que tomes tal cantidad por tu cuenta.

También existen las formas D2 y D3, ya citadas, y la elección entre ellas, así como la frecuencia y la duración de cualquier suplementación, es una decisión clínica. Si hay indicación de suplementar, es porque un profesional evaluó que los beneficios superan los riesgos en tu caso específico, y él hará el seguimiento del resultado.

Por qué preocupa el exceso: toxicidad y límites

Esta es una de las partes más importantes de la guía, y el motivo principal para no suplementar por cuenta propia. Como la vitamina D es liposoluble y queda almacenada, el exceso no se elimina con facilidad, y la acumulación puede volverse tóxica.

MedlinePlus explica que el consumo excesivo de vitamina D puede llevar a una absorción excesiva de calcio, elevando los niveles de calcio en la sangre, cuadro llamado hipercalcemia. Las consecuencias descritas incluyen riesgo de daño en los riñones, formación de cálculos renales, confusión mental y problemas digestivos. Es decir, el exceso no aporta un beneficio extra y aún puede causar daño.

Por eso, las autoridades definen límites superiores de ingesta, que funcionan como señales de cautela. La Enciclopedia Médica de MedlinePlus cita un límite tolerable de 4.000 UI al día para niños mayores de 9 años y adultos, y límites menores para bebés. El NHS, en el Reino Unido, indica un máximo de 100 microgramos al día para adultos y niños mayores de 11 años, con topes progresivamente menores para niños más pequeños y bebés. Estos números son informativos y atribuidos a las autoridades: la idea de citarlos aquí es mostrar que existe un techo de seguridad, y no orientarte a tomar hasta ese límite. Superar esos valores por cuenta propia es justamente el tipo de situación que puede llevar a la toxicidad.

Vitamina D y otras enfermedades: qué muestra la evidencia (y qué aún no muestra)

Es común oír que la vitamina D previene o trata una enorme lista de enfermedades, de la inmunidad al estado de ánimo. Aquí es necesario separar lo que es función conocida de lo que aún es estudio en marcha.

Lo que está bien establecido es el eje calcio y hueso: la vitamina D es necesaria para la absorción del calcio y para la salud ósea, y la deficiencia grave lleva al raquitismo y a la osteomalacia. Esto aparece de forma consistente en las fuentes. MedlinePlus también describe la participación de la vitamina en el funcionamiento de los músculos, los nervios y el sistema inmunitario.

En cambio, para muchos otros resultados más allá de la salud ósea, la relación entre suplementar vitamina D y obtener un beneficio clínico aún está en estudio y no es una conclusión cerrada. Por una cuestión de responsabilidad y de respeto a las reglas de contenido de salud, esta guía no afirma que la vitamina D prevenga o cure enfermedades más allá de lo que las autoridades describen con cautela. Si viste alguna promesa muy amplia por ahí, especialmente de quien vende el producto, lo mejor es desconfiar y llevar la duda a tu médico.

Mitos y verdades sobre la vitamina D

"Cuanta más vitamina D, mejor." Mito, y de los peligrosos. Por ser liposoluble y almacenada, el exceso puede causar hipercalcemia y daño en los riñones, como describe MedlinePlus. Más no es mejor.

"Tomo sol todos los días, así que no necesito preocuparme." Depende. La producción por la piel varía con la estación, el horario, la latitud, el tono de piel y cuánto de la piel está expuesto. En algunas situaciones el sol no basta, y el exceso de sol trae otros riesgos. Quien decide es la evaluación, no la suposición.

"La vitamina D fortalece la inmunidad y me protege de gripes e infecciones." Media verdad que se vuelve exageración. La vitamina participa del funcionamiento del sistema inmunitario, pero eso no es lo mismo que prevenir enfermedades. Para esos resultados, la evidencia aún está en estudio.

"Puedo descubrir mi vitamina D por los síntomas." Mito. La deficiencia suele ser silenciosa, y los síntomas asociados son inespecíficos. La evaluación es por análisis de sangre, indicado por el médico.

"La vitamina D es solo para personas mayores." Mito. Las personas mayores son un grupo de mayor riesgo, pero los bebés amamantados, las personas de piel oscura, quienes tienen poca exposición al sol y las personas con ciertas enfermedades intestinales también merecen atención.

"Puedo comprarla y tomarla por mi cuenta, las vitaminas no hacen daño." Mito. La vitamina D no es inofensiva en exceso. La suplementación debe ser orientada, y existen límites superiores de ingesta justamente por el riesgo de toxicidad.

Qué llevar y preguntar en la consulta

Para aprovechar mejor la evaluación, ve preparado. Conviene anotar: cómo es tu exposición al sol en el día a día, cómo es tu alimentación (si comes pescado, huevos, lácteos), si encajas en algún grupo de riesgo, qué síntomas vienes sintiendo y desde cuándo, y qué suplementos o medicamentos ya usas. Preguntas útiles para hacerle al médico incluyen: tiene sentido investigar mi vitamina D, necesito un análisis, qué significa el resultado en mi caso, hay indicación de suplementar y, si la hay, cómo será el seguimiento. Ese diálogo es lo que transforma información genérica en una conducta segura para ti.

Resumen: qué llevarte de esta guía

La vitamina D es esencial para que el cuerpo absorba el calcio y mantenga huesos, dientes y músculos sanos, y además participa del funcionamiento de los nervios y de la inmunidad. El cuerpo la obtiene del sol, de pocos alimentos (pescados grasos, yema, hígado, queso, fortificados) y, cuando es necesario, de la suplementación orientada. La deficiencia es común y suele ser silenciosa, con grupos de mayor riesgo bien definidos, y cuando es prolongada se asocia al raquitismo en los niños y a la osteomalacia en los adultos. La evaluación correcta es por análisis de sangre indicado por el médico, y no por los síntomas. El punto innegociable es la cautela con el exceso: por ser liposoluble, la vitamina D en cantidad exagerada puede ser tóxica y causar hipercalcemia, por eso las autoridades definen límites superiores y por eso la suplementación debe ser siempre orientada por un profesional de la salud. Más que perseguir un número, el camino sensato es una alimentación equilibrada, una exposición solar segura y una buena conversación con tu médico.

Y, como la vitamina D es solo una pieza del bienestar, completan el cuadro otros hábitos saludables, como una buena hidratación diaria y el cuidado del sueño frente al insomnio.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tomar vitamina D por mi cuenta?

No es el camino recomendado. La vitamina D es liposoluble, es decir, se almacena en el cuerpo, y el consumo excesivo mediante suplementos puede provocar toxicidad, con acumulación de calcio en la sangre. La decisión de suplementar, así como la necesidad de un análisis, debe partir de un profesional de la salud que evalúe tu caso. Autoridades como el NHS del Reino Unido incluso definen límites máximos de ingesta precisamente para alertar sobre el riesgo del exceso.

¿Qué alimentos contienen vitamina D?

Pocos alimentos contienen vitamina D de forma natural. Según MedlinePlus, de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., las fuentes naturales incluyen pescados grasos (como salmón, atún, sardinas y caballa), hígado de res, yema de huevo y queso. Los hongos expuestos a luz ultravioleta también contienen la vitamina. Además, existen alimentos fortificados, como algunas leches, yogures, cereales y jugos.

¿Cómo produce el cuerpo vitamina D con el sol?

La piel produce vitamina D cuando se expone a la luz solar directa. En el Reino Unido, el NHS señala que esa producción por la piel ocurre principalmente entre finales de marzo y septiembre, por el ángulo del sol. Por otro lado, el exceso de sol envejece la piel y aumenta el riesgo de cáncer de piel, por eso la exposición debe ser equilibrada y seguir una orientación.

¿Qué signos se asocian a la deficiencia de vitamina D?

En las fases iniciales, la deficiencia suele ser silenciosa. Con el tiempo, según el Manual MSD, puede asociarse a dolores óseos, dolores y debilidad muscular en adultos, en un cuadro llamado osteomalacia. En niños, la deficiencia grave se vincula al raquitismo, con cambios en el crecimiento de los huesos. Sin embargo, estos signos no confirman un diagnóstico por sí solos y requieren evaluación médica.

¿Cómo sé si tengo falta de vitamina D?

La forma de evaluarlo es un análisis de sangre que mide la 25-hidroxivitamina D, también escrita como 25(OH)D, según describen el Manual MSD y otras fuentes. La indicación del análisis y la interpretación del resultado las hace el médico, que considera la edad, los antecedentes y los factores de riesgo. No se puede saber solo por los síntomas.

¿La vitamina D fortalece la inmunidad y previene enfermedades?

La vitamina D participa en el funcionamiento del sistema inmunitario, de los músculos y de los nervios, según MedlinePlus. Pero eso es distinto de decir que tomar vitamina D previene o cura infecciones y otras enfermedades. Para varios resultados más allá de la salud ósea, la evidencia aún está en estudio. Lo más sensato es hablar con tu médico y no ver la vitamina como un remedio que, por sí solo, evita enfermedades.

¿Cuál es la cantidad diaria de referencia de vitamina D?

Como información general atribuida a las autoridades, MedlinePlus cita ingestas diarias de referencia que varían con la edad: cerca de 400 UI para bebés, 600 UI para la mayoría de niños y adultos, y 800 UI a partir de los 71 años. El NHS, en el Reino Unido, usa la referencia de 10 microgramos al día para niños mayores de 1 año y adultos. Estos valores son informativos y no sustituyen la orientación individual de tu médico.

¿Existe un límite seguro de vitamina D?

Sí. Las autoridades definen límites superiores de ingesta como señal de cautela. El NHS indica un máximo de 100 microgramos al día para adultos, y MedlinePlus cita un límite tolerable de 4.000 UI al día para niños mayores de 9 años y adultos. Estos números son informativos: superar los límites por cuenta propia es justamente lo que puede llevar a la toxicidad.

¿Qué ocurre con el exceso de vitamina D?

Más vitamina D no es 'cuanto más, mejor'. Según MedlinePlus, el consumo excesivo puede provocar una absorción excesiva de calcio, elevando los niveles de calcio en la sangre, la hipercalcemia, con riesgo de daño en los riñones, cálculos renales, confusión y problemas digestivos. Esa es una de las principales razones para no suplementar sin orientación.

¿Quién tiene más riesgo de deficiencia de vitamina D?

Entre los grupos de mayor atención citados por MedlinePlus, el NHS y el Manual MSD están los adultos mayores, los bebés alimentados solo con leche materna, las personas de piel más oscura, quienes tienen poca exposición al sol, las personas con enfermedades que dificultan la absorción de grasa (como la enfermedad de Crohn y la celiaquía) y las personas con obesidad o que se sometieron a una cirugía de reducción del estómago.

¿Vitamina D y vitamina D3 son lo mismo?

Son formas relacionadas. MedlinePlus explica que los suplementos existen en dos formas, la D2 y la D3, y que la D3 puede elevar los niveles en sangre de forma más alta y por más tiempo. Ambas se usan, y qué forma y cómo usarla es una decisión que corresponde al profesional de la salud.

Referencias bibliográficas
  1. Vitamina D (MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.)
  2. Vitamina D (MedlinePlus, Enciclopedia Médica)
  3. Vitamin D (NHS, Servicio Nacional de Salud del Reino Unido)
  4. Deficiencia de vitamina D (Manuales MSD, versión para el paciente)
  5. Vitamina D (MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.)
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El Equipo Editorial de GuiaDeSaude investiga y redacta contenidos a partir de fuentes médicas reconocidas (PubMed, Ministerio de Salud, OMS, Mayo Clinic, entre otras). Toda la información se verifica con al menos dos fuentes antes de publicarse.

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