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Gripe (influenza): síntomas, transmisión, prevención y cómo cuidarse

Por Equipe Editorial GuiaDeSaudeActualizado el 01 de junio de 202615 min de lectura
Persona resfriada en casa, abrigada en el sofá con pañuelos y té, en un ambiente claro y acogedor
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La gripe es una de las infecciones respiratorias más comunes del mundo, y prácticamente todos hemos pasado por una o conocemos de cerca la sensación: la fiebre que llega de repente, el cuerpo adolorido, el cansancio que deja a la persona en cama. Detrás de ella están los virus de la influenza, que circulan todo el año y se intensifican en determinadas épocas. Para tener una idea de su dimensión, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima cerca de 1.000 millones de casos de gripe cada año en el planeta, de los cuales 3 a 5 millones evolucionan a formas graves y entre 290.000 y 650.000 resultan en muertes relacionadas con problemas respiratorios. La buena noticia es que, en la inmensa mayoría de las veces, la gripe mejora sola en pocos días con reposo y cuidados sencillos.

Esta guía fue escrita para ser una referencia completa sobre la gripe. Comprenderás qué es y cómo se diferencia del resfriado y de la covid-19, cuáles son los síntomas y por qué aparecen de forma tan abrupta, cómo se transmite el virus, cuánto suele durar la enfermedad, quién corre mayor riesgo de complicaciones, cómo prevenirla (incluido el papel de la vacuna), los enfoques de manejo del día a día y, sobre todo, las señales de alerta que piden atención médica. Todo con base en fuentes oficiales como la OMS, el CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.), MedlinePlus (de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.) y el NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido).

Qué es la gripe (influenza)

La gripe, o influenza, es una infección respiratoria aguda causada por los virus de la influenza, que afectan la nariz, la garganta y los pulmones. Es una enfermedad contagiosa y común en todo el mundo, y la mayoría de las personas se recupera sin necesidad de un tratamiento específico, como describe la OMS. Lo que diferencia a la gripe de un simple resfriado es justamente la forma en que se manifiesta: tiende a empezar de repente y con síntomas más intensos, que afectan a todo el cuerpo, y no solo a las vías respiratorias.

Aunque mucha gente usa la palabra "gripe" para cualquier malestar respiratorio, desde el punto de vista médico la gripe tiene una causa específica, los virus de la influenza, y un patrón propio. Entender esa diferencia ayuda a saber qué esperar de la enfermedad, a cuidarse mejor y a reconocer cuándo algo se sale de lo habitual.

Los tipos de virus de la influenza

No todos los virus de la influenza son iguales. La OMS describe cuatro tipos, de los cuales dos importan más para la gripe estacional que afecta a las personas:

  • Influenza A: es el tipo más relevante, dividido en subtipos. Hoy circulan principalmente el A(H1N1)pdm09 y el A(H3N2). Es el único tipo capaz de causar pandemias.
  • Influenza B: circula en dos linajes (B/Yamagata y B/Victoria) y también provoca la gripe estacional.
  • Influenza C: causa infecciones leves y tiene poca importancia para la salud pública.
  • Influenza D: afecta principalmente al ganado y no infecta a los seres humanos.

Como estos virus cambian con el tiempo, la vacuna se reformula cada temporada para acompañar a los tipos y subtipos que están en circulación. Ese es uno de los motivos por los que la vacunación es anual, y no se aplica una sola vez en la vida.

Síntomas de la gripe

Una de las marcas registradas de la gripe es el inicio súbito. La persona puede estar bien por la mañana y, en pocas horas, sentir que el cuerpo "se viene abajo". Según el CDC y MedlinePlus, los síntomas surgen de forma abrupta y pueden incluir:

  • Fiebre o sensación de fiebre, muchas veces con escalofríos
  • Tos, en general seca, y dolor de garganta
  • Nariz tapada o que gotea
  • Dolores musculares y en el cuerpo
  • Dolor de cabeza
  • Cansancio intenso (fatiga)

En los niños pueden aparecer también vómitos y diarrea, síntomas menos comunes en los adultos. La OMS agrega que el malestar puede ser fuerte y que la tos, en particular, suele ser severa y puede durar dos semanas o más, incluso después de que los demás síntomas ya mejoraron.

Un punto importante destacado por el CDC: no todas las personas con gripe tienen fiebre. La ausencia de fiebre, por sí sola, no descarta la enfermedad. Lo que más ayuda a reconocer la gripe es el conjunto de los síntomas y, sobre todo, la velocidad con que aparecen.

Gripe, resfriado o covid-19: cómo diferenciarlos

Esta es una de las dudas más frecuentes, y con razón, porque las tres condiciones tienen síntomas que se superponen. La tabla a continuación resume las diferencias más útiles en el día a día. Sirve de orientación general, y no sustituye la evaluación de un profesional.

CaracterísticaGripe (influenza)Resfriado comúnCovid-19
InicioSúbito, en pocas horasGradual, a lo largo de díasVariable, suele ser gradual
FiebreComún, a veces altaRaraComún
Dolores en el cuerpoFrecuentes e intensosLeves, cuando ocurrenPosibles
CansancioIntenso, puede postrarLevePuede ser intenso
Nariz tapada o que goteaPosibleMuy común, síntoma principalPosible
TosComún, a veces severaComún, más leveComún
Cómo confirmarEvaluación y prueba, si se indicaEvaluación clínicaPrueba específica

La gran diferencia práctica entre gripe y resfriado está en la intensidad y en la velocidad. El NHS lo resume bien: la gripe aparece rápidamente, afecta más que solo la nariz y la garganta y deja a la persona agotada, "demasiado enferma para seguir con la rutina normal", mientras que el resfriado se instala poco a poco y tiende a ser más leve. La gripe y la covid-19, por otro lado, pueden ser muy parecidas en sus síntomas, y por eso la única forma confiable de distinguirlas es una prueba, indicada e interpretada por un profesional de salud.

Cómo se transmite la gripe

La gripe es altamente contagiosa. La transmisión ocurre, sobre todo, por gotitas respiratorias que se liberan cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. Esas gotitas alcanzan la nariz y la boca de quienes están cerca. Con menos frecuencia, la persona se contagia al tocar una superficie donde el virus se posó y luego llevar la mano a la cara, es decir, a la boca, la nariz o los ojos.

El NHS observa que los gérmenes de la gripe pueden sobrevivir en las manos y superficies por cerca de 24 horas, lo que refuerza la importancia de lavarse las manos con frecuencia. También según el NHS, la persona suele ser más contagiosa en los primeros cinco días de la enfermedad, aunque puede transmitir el virus incluso antes de notar que está enferma. Por eso, quedarse en casa cuando se tiene gripe y cubrirse la boca al toser son gestos que protegen a los demás.

Período de incubación

Tras el contacto con el virus, los síntomas no aparecen de inmediato. La OMS señala que el tiempo entre la infección y la aparición de los síntomas, llamado período de incubación, es de cerca de 2 días, y puede variar de 1 a 4 días. Ese intervalo corto ayuda a explicar por qué la gripe se propaga tan rápido en ambientes cerrados y concurridos.

Cuánto dura la gripe

Esta es una de las preguntas más comunes de quien está enfermo. Según la OMS, la mayoría de las personas se recupera de la fiebre y de los demás síntomas en alrededor de una semana. La tos, sin embargo, puede ser una excepción: suele ser la molestia más persistente y puede durar dos semanas o más. El cansancio también puede tardar algunos días más en pasar por completo.

Por eso, una regla práctica útil es la del NHS: si los síntomas no mejoran en torno a una semana, si la persona se siente muy mal o si surge falta de aire, es momento de buscar orientación. La recuperación que se estanca o que retrocede tras una mejoría inicial merece atención.

Grupos de riesgo y complicaciones

La mayoría de las personas atraviesa la gripe sin mayores problemas. Pero en algunos grupos la enfermedad tiene más probabilidad de evolucionar a complicaciones serias. Según MedlinePlus, la OMS y el CDC, tienen mayor riesgo:

  • Adultos de 65 años o más
  • Embarazadas
  • Niños pequeños, sobre todo menores de 5 años
  • Personas con enfermedades crónicas, como asma, diabetes y enfermedades del corazón
  • Personas con la inmunidad comprometida

Entre las complicaciones posibles, MedlinePlus cita bronquitis, infecciones de oído, sinusitis, neumonía e inflamación del corazón, del cerebro o de los músculos. La gripe también puede agravar enfermedades crónicas ya existentes, como el asma. La neumonía es una de las complicaciones más temidas y una de las principales razones para que las personas de los grupos de riesgo busquen evaluación antes, sin esperar a que los síntomas se agraven. En esa evaluación, el médico puede apoyarse en análisis como un hemograma para entender mejor el cuadro.

Profesional de salud aplicando una vacuna en el brazo de un paciente en una clínica
La vacunación anual es señalada por la OMS y el CDC como la principal forma de prevención de la gripe, sobre todo para los grupos de riesgo.

Prevención de la gripe

Prevenir la gripe combina vacunación y hábitos sencillos del día a día. Ninguna medida aislada elimina por completo el riesgo de enfermar, pero juntas reducen de forma importante la posibilidad de contraer y de transmitir el virus.

La vacuna contra la gripe

La vacunación anual es señalada por el CDC, la OMS y MedlinePlus como la principal medida de prevención. Los virus de la influenza cambian con el tiempo, y la protección que confiere la vacuna disminuye a lo largo de los meses, por lo que la recomendación es renovar la dosis cada temporada, con la composición actualizada para los virus en circulación. La OMS destaca que existen vacunas seguras y eficaces contra la gripe, disponibles y en uso desde hace más de seis décadas.

Es importante tener expectativas realistas: la vacuna no promete protección total contra cualquier episodio de gripe. Lo que hace, de forma comprobada, es reducir el riesgo de enfermar y, sobre todo, el riesgo de formas graves y de complicaciones, lo que es especialmente valioso para los grupos de mayor riesgo. La indicación, el calendario y las eventuales contraindicaciones deben conversarse con un profesional de salud o consultarse en el servicio de salud de referencia.

Hábitos que ayudan a evitar la gripe

Más allá de la vacuna, sostener hábitos saludables, como una alimentación variada con nutrientes que participan en la inmunidad, entre ellos la vitamina D y la proteína vegetal de alimentos como los cacahuetes, forma parte del cuidado general, aunque ningún nutriente por sí solo evita la gripe. A la vacuna se suman medidas de higiene y convivencia que reducen la circulación del virus, recomendadas por las fuentes oficiales:

  • Lavarse las manos con frecuencia, con agua y jabón, en especial antes de tocarse la cara
  • Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar, de preferencia con un pañuelo descartable o con el antebrazo
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca con las manos sin lavar
  • Quedarse en casa cuando se está con gripe, para no transmitir el virus
  • Ventilar los ambientes y evitar aglomeraciones en períodos de alta circulación del virus
Persona acostada en la cama en casa, indispuesta, con pañuelos y una taza en la mesita de noche
El reposo y una buena hidratación están entre las medidas de cuidado citadas por las fuentes oficiales para quien tiene gripe.

Cómo cuidarse: enfoques de manejo

Para la mayoría de las personas, la gripe se resuelve en casa, con medidas de soporte mientras el cuerpo combate el virus. El NHS y MedlinePlus convergen en las orientaciones de autocuidado:

  • Reposo y sueño. Descansar le da al cuerpo las condiciones para recuperarse. Forzar la rutina suele prolongar el malestar.
  • Hidratación. Beber líquidos con regularidad ayuda a evitar la deshidratación, sobre todo cuando hay fiebre. Mira más en la guía sobre hidratación.
  • Cuida el sueño. El malestar puede dificultar dormir; si la dificultad persiste más allá de la gripe, conviene conocer las pautas frente al insomnio.
  • Alivio de los síntomas. El NHS menciona el uso de analgésicos y antitérmicos comunes para aliviar la fiebre y los dolores. Una advertencia importante del propio NHS: no se debe dar aspirina a niños y adolescentes menores de 16 años. La elección de cualquier medicamento, así como las dosis y los horarios, debe seguir orientación profesional, sin automedicación.

El papel de los antivirales

Existen medicamentos antivirales específicos para la gripe, que son diferentes de los antibióticos. Según el CDC, los antivirales son medicamentos bajo receta que funcionan mejor cuando se inician en los dos primeros días tras el comienzo de los síntomas, y pueden aliviar el cuadro y acortar la duración de la enfermedad alrededor de un día. Se consideran especialmente para personas con mayor riesgo de complicaciones, y el CDC observa que iniciarlos más tarde aún puede ayudar a quien está muy enfermo o pertenece a un grupo de riesgo. La decisión de usar un antiviral, cuál usar y cómo usarlo es siempre del médico. Este texto no trae dosis justamente porque esa es una definición individual y profesional.

Por qué el antibiótico no trata la gripe

Conviene reforzar un punto que genera mucha confusión. La gripe es causada por virus, y el CDC es categórico: los antibióticos no funcionan contra los virus. Tomar antibiótico por cuenta propia para una gripe no acelera la recuperación, puede causar efectos adversos y contribuye a la resistencia bacteriana, un problema de salud pública. El antibiótico solo tiene sentido si se instala una complicación bacteriana, como una neumonía bacteriana, y eso lo evalúa y lo receta el médico.

Cuándo acudir al médico: señales de alerta

Esta es la sección más importante de la guía. La gran mayoría de las gripes no es peligrosa, pero existe un conjunto de señales que indican que la situación puede estar saliéndose de lo habitual y exige atención. Reuniendo las orientaciones del CDC y del NHS, busca atención médica inmediata ante cualquiera de estas señales de alerta.

En adultos:

  • Falta de aire o dificultad para respirar
  • Dolor o presión persistente en el pecho o el abdomen
  • Mareo, confusión o dificultad para despertar
  • Convulsión
  • Ausencia de orina
  • Dolores musculares muy intensos con debilidad importante
  • Empeoramiento de los síntomas tras una mejoría inicial, o fiebre y tos que vuelven o se agravan

En niños:

  • Respiración rápida o dificultad para respirar
  • Labios o cara con tono azulado
  • Dolor en el pecho
  • Dolores musculares tan fuertes que el niño se niega a caminar
  • Señales de deshidratación, como no orinar por muchas horas y boca seca
  • Falta de reacción o de interacción
  • Convulsión
  • Fiebre muy alta que no cede con medicación
  • Cualquier fiebre en bebés de menos de 12 semanas
  • Fiebre o tos que mejoran y luego vuelven o empeoran

El NHS agrega orientaciones prácticas sobre el nivel de urgencia: buscar orientación (como el servicio de asesoría telefónica, en el caso del Reino Unido, o tu servicio de salud de referencia) si los síntomas no mejoran tras cerca de siete días, si la persona se siente muy mal o si surge falta de aire; y llamar a emergencias ante dolor súbito en el pecho o gran dificultad para respirar. Las personas de los grupos de riesgo deben tener un umbral más bajo para buscar evaluación, es decir, buscar ayuda antes.

Mitos y verdades sobre la gripe

"La gripe y el resfriado son lo mismo, solo cambia el nombre." Mito. Son condiciones diferentes. La gripe es causada por los virus de la influenza, empieza de repente y suele ser más intensa, con fiebre y dolores en el cuerpo. El resfriado es más leve y gradual.

"El antibiótico cura la gripe más rápido." Mito, y peligroso. El antibiótico no actúa contra los virus. Usarlo sin necesidad no ayuda y puede perjudicar.

"La vacuna de la gripe puede dar gripe." Mito. La vacuna se usa desde hace décadas con seguridad. No promete protección total, pero reduce el riesgo de enfermar y, sobre todo, el de formas graves.

"Quien es joven y sano no necesita preocuparse." Parcialmente mito. La mayoría se recupera bien, pero cualquier persona puede tener complicaciones, y las personas sanas también transmiten el virus a quienes son de un grupo de riesgo.

"Si no hay fiebre, no es gripe." Mito. No todos los que tienen gripe presentan fiebre, según el CDC. El conjunto de los síntomas vale más que una señal aislada.

"Beber líquidos y descansar ayudan en la recuperación." Verdad. Son orientaciones de autocuidado de fuentes como el NHS y MedlinePlus.

Resumen: qué llevarse de esta guía

La gripe es una infección respiratoria común, causada por los virus de la influenza, que suele empezar de repente, con fiebre, dolores en el cuerpo y cansancio, y que la mayoría de las veces mejora sola en alrededor de una semana, aunque la tos puede durar más. Se diferencia del resfriado por la intensidad y la rapidez, y de la covid-19 solo mediante una prueba. El cuidado en casa se apoya en reposo, hidratación y alivio de los síntomas, siempre sin automedicación, recordando que el antibiótico no trata la gripe y que los antivirales, cuando están indicados, son una decisión médica y funcionan mejor cuando se inician temprano. La prevención combina la vacunación anual, que reduce el riesgo de enfermar y de complicaciones sin prometer protección total, con hábitos sencillos de higiene. Y el punto innegociable es reconocer las señales de alerta, como falta de aire, dolor en el pecho, confusión o empeoramiento tras una mejoría, que piden atención inmediata, con atención redoblada para los grupos de riesgo. En caso de duda, busca orientación profesional.

Preguntas frecuentes

¿La gripe y el resfriado son lo mismo?

No. La gripe es causada por los virus de la influenza y suele empezar de forma súbita, con fiebre, dolores en el cuerpo y un cansancio intenso que altera la rutina. El resfriado es más leve, surge poco a poco, rara vez da fiebre, y la nariz tapada o que gotea suele ser el síntoma más marcado. Según el NHS, la gripe afecta más que solo la nariz y la garganta y deja a la persona agotada, mientras que el resfriado se desarrolla gradualmente.

¿Cuánto dura la gripe?

La mayoría de las personas se recupera de la fiebre y de los demás síntomas en alrededor de una semana, según la Organización Mundial de la Salud. La tos, sin embargo, puede ser intensa y durar dos semanas o más. El cansancio también puede persistir algunos días después de que los otros síntomas mejoran. Si los síntomas no mejoran en torno a una semana o empeoran, conviene buscar evaluación.

¿Los antibióticos tratan la gripe?

No. La gripe es causada por virus, y los antibióticos solo actúan contra bacterias. El CDC es claro al afirmar que los antibióticos no funcionan contra los virus. El uso innecesario de antibióticos puede causar efectos adversos y contribuir a la resistencia bacteriana. El antibiótico solo tiene lugar si surge una complicación bacteriana, y siempre con receta médica.

¿Los antivirales curan la gripe?

No la curan, pero pueden ayudar. Según el CDC, los medicamentos antivirales para la gripe funcionan mejor cuando se inician en los dos primeros días tras el comienzo de los síntomas y pueden aliviar el cuadro y acortar la enfermedad alrededor de un día. Se consideran especialmente para personas con mayor riesgo de complicaciones. La indicación, la elección y la forma de uso son decisiones del médico, sin automedicación.

¿Necesito la vacuna de la gripe todos los años?

Sí. La vacunación anual se recomienda porque los virus de la influenza cambian con el tiempo y la protección disminuye con los meses, como señalan el CDC, la OMS y MedlinePlus. La composición de la vacuna se actualiza cada temporada para acompañar a los virus en circulación. La vacuna no promete protección total, pero reduce el riesgo de enfermar y de tener formas graves.

¿Cómo se transmite la gripe?

Principalmente por gotitas respiratorias que se liberan cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, y que alcanzan a quienes están cerca. Con menos frecuencia, la transmisión ocurre al tocar superficies contaminadas y luego llevar la mano a la boca, la nariz o los ojos. El NHS recuerda que los gérmenes pueden sobrevivir en las manos y superficies por cerca de 24 horas y que la persona suele ser más contagiosa en los primeros días.

¿Quién tiene más riesgo de complicaciones por la gripe?

Adultos de 65 años o más, embarazadas, niños pequeños (sobre todo menores de 5 años) y personas con enfermedades crónicas, como asma, diabetes y enfermedades del corazón, además de personas con la inmunidad comprometida. En estos grupos, la gripe tiene más probabilidad de evolucionar a complicaciones como la neumonía, por lo que deben buscar evaluación antes.

¿Existe gripe sin fiebre?

Sí. No todas las personas con gripe desarrollan fiebre, según el CDC. La ausencia de fiebre no descarta la gripe, y el conjunto de los síntomas (inicio súbito, dolores en el cuerpo, cansancio, tos y dolor de garganta) es más importante que una única señal aislada.

¿Cómo saber si es gripe o covid-19?

Por los síntomas es difícil distinguir con seguridad, porque la gripe y la covid-19 son infecciones respiratorias con molestias parecidas, como fiebre, tos, dolor de garganta, dolores en el cuerpo y cansancio. La forma confiable de diferenciarlas es la prueba, indicada e interpretada por un profesional de salud. En caso de duda, o ante señales de alerta, busca orientación.

¿Puedo tratar la gripe en casa?

En la mayoría de los casos, sí. El cuerpo suele recuperarse con reposo, buen sueño e hidratación adecuada, como orientan el NHS y MedlinePlus. Las medidas de confort ayudan a atravesar los días más difíciles. El cuidado en casa no sustituye la evaluación médica cuando la persona es de un grupo de riesgo, cuando los síntomas son intensos o cuando aparecen señales de alerta.

¿Cuándo la gripe se vuelve una emergencia?

Busca atención inmediata ante señales como falta de aire o dificultad para respirar, dolor o presión persistente en el pecho, confusión, dificultad para despertar, convulsión, ausencia de orina, o dolores musculares muy intensos con debilidad. En los niños, las señales de alerta incluyen respiración rápida o difícil, labios azulados, rechazo a beber líquidos y fiebre en bebés muy pequeños. El NHS orienta a llamar a emergencias ante dolor súbito en el pecho o gran dificultad para respirar.

Referencias bibliográficas
  1. Gripe / Influenza (MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.)
  2. Influenza (Gripe) (CDC, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.)
  3. Signos y síntomas de la gripe (CDC, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.)
  4. Tratamiento de la gripe (CDC, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.)
  5. Influenza (estacional) (Organización Mundial de la Salud, OMS)
  6. Gripe (NHS, Servicio Nacional de Salud del Reino Unido)
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Equipe Editorial GuiaDeSaude

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